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Calle Alfarería- Cerámica- A la altura de Altozano- Triana -- encuentros de San Jorge y Antillano Campos.

Aquí llegué llevado por un taxista poeta, Antonio Belloso, el mismo que me llamara poeta al escuchar mi lectura de este diario, en sus primeros trazos dichos en el asiento trasero de su taxi, porque para leer lo que escribo a la que tú, sabes, amigo lector, no me tranzo por la sala de mi casa ni por un lugar privado, sino que los voy espetando cuando y donde nazcan, a quien quiera o no quiera oirme, como si tal, sin revisiones ni edición, recién nacidos. Antonio, que en este día, se cruza en mi camino por la segunda vez, se emociona tanto que me lanza a tropiezos unos de sus versos sevillanos, gitaneros, y entre apuros escribe sus señas en una tarjeta arrugada, y, bien ganado su puesto, está aquí, de cuerpo presente, como de Corpus Christi, leyendo, hoy, en su casa en Sevilla, este diario que por fin le llega, con este su amigo, queriendo estar en su taxi, escribiendo poemas y cantando cosas soleadas a su amada tierra.

De Antonio, un andaluz de cepa, que no vive del taxi que maneja sino de la fuerza de su alma de poeta y de guia, que conoce pero que no divulga los secretos de alcoba que se enredan en las parada, y de muchos otros de sus compañeros de timón, no tan poetas, pero si, letrados de otras ramas, pentabilingües, amables, oportunos, caballeros de mucho porte e hidalguía, historiadores, críticos -- el de La Villa Real en Madrid llama a Bush, Cowboy de medio pelo" -- aprendí más historia, consejas y leyendas que todas lo que pudiese haber aprendido si me encierro un año entero en los Archivos de Indias.

"Ve a merendar a Bar Manolo" me recomendó -- Allí mismo queda, dijo, señalando el sitio, al final de Alfarería. "Mire que lo hará a gusto de rey". La hora, 2:30 de la tarde, hora de siesta y silencio en Triana, eco de pasos lentos, reposo obligante. Sevilla, dice Antonio " comienza a acostumbrarse al infierno de su verano...30 grados hoy, amigo...eso no es nada...espere y sienta 50 a la sombra... y se sienten" asegura con gran sonrisa y acostumbrado ejercicio ...(Hasta pronto mi querido amigo Antonio...volveré, para el invierno...te dejo en tu verano que tengo que partir al mío).

Esta esTriana, la de Las Golondrinas, la de la Exposición permanente de Cerámica, "oficio noble y bizarro. Entre todos el primero pues, Dios que fue el primer Alfarero hizo del hombre el primer cacharro" -- Asi reza la leyenda en azulejos empotrados en la pared frontal de la casona trianenze, palacio de cerámica terra, lozas de Sebastián Ruiz y Jurado y Gil. Dos hombres viejos, pasan, se alejan, murmuran algo asi como " esa tarde conocí a..." y siguen calle abajo, hablando del ayer por entre el encierro silencioso de las cacharerías cerradas, ordinarias, y las macetas sobre los adoquines, los ladrillos de ornato, las vajillas de cristal, los Terracotas , los cortes de las calles empedradas, las traza una rica amalgama de cerámicas colgadas de los balcones y los azahares.

Antillano Campos - En esta calle de Antillano Campos nació Rafael Ariza Aguirre (1883-1996) "quien fuera decano de los capataces sevillanos y fundador de una de las sagas más fecundas de capataces cofradieros. Triana mantiene vivo su recuerdo".// Un anciano pasa, va dormido, que bien se ve que sabe el camino, tiene en su porte ese toque de ser de aquí, de no haber ido más allá del Gran Rio, de ser una loza pegada a un muro agrietado de Triana, de esas que no se desprenden nunca, de vivir desde ya, escrito en azulejos como Rafael Ariza en una placa grabada por su ancestro, con amor y lealtad . ¡ Que envidia la que siento de su suerte de alfarero. ¡Que pena la mía de andariego!

Las Golondrinas- Triana. El Lugar de Paco Arcas en Antillano Campos.// Tapas de todo talante, aliños de Robanilla, remolacha, alcachofa y zanahoria, pimentones asados, todo sabe a vianda em esta fonda, que de no ser por el callado encuentro de los vasos repletos de cerveza de barril y el eco de una cocina inquieta, parecería que el dueño duerme, bosteza o fuma con los ojos cerrados sobre bultos de verduras, mientras vuelan por la estancia las golondrinas de Becquer.

Su mirada me atravesó la nuca..sentí sus ojos escudriñar mi presencia...estaba allí, trepado en una esquina, trazado en un grato plato de porcelana, en pinceladas negras. ¡ Becquer, Becquer, soy yo, tu declamador...mio fue para recitar tus rimas, sobre una piedra, allá, en la neblina, en el frío, la hondonada de San Miguel..."Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez golpeando a tus cristales, amorosas llamarán".

Heme aqui, Becquer, golpeando a tus cristales, en Triana, tu rincón amable..// Dos enamorados, en siesta y encuentro se dicen rimas con sus ojos enamorados, sobre tapas y vinos, el mostrador es su nido, antiguo, nudoso, guarda en entrepaños bolsos y mantillas, y los cigarros prenden al calor de la tarde que quema en la calle...

Y llegué. Supe que había llegado...me esperaba la gloria del romance becqueriano...las golondrinas volaban por la estancia, posadas en el balcón de la posada, el Poeta me esperaba con toda su corte, esperaba en su trono de loza en la pared. Y otro poeta, habló así desde un azulejo desteñido:







"Si me perdiese algún día, que me busquen en Triana. //No vayas hacia mi Asturias.//Talvez allí oigáis mi gaita,// suspirar tiernos recuerdos en mágica resonancia;// buscadme en los aledaños de una taberna en Triana, //donde mi amigo Paco tiene aroma de albahaca, // me da de beber buen vino de Humildad y Templanza. // Si me perdiese algún día, allí encontraréis mi alma" -- A.D. Fombella.

Y el vino corre...de las vinicolas del Norte de España, Haro, Rioja. Aqui, donde se ofrece un Libro de Quejas- para " reclamaciones y disposiciones del consumidor que lo solicite. ( Me quejaré, si, de no haber llegado antes...hace un siglo).-- Cuando de aquí me vaya, jamás se detendrá lo que ha nacido aquí.."En esta casa Dios sea alabado y todo el mundo respetado" se queda mi alma para tener que volver a recogerla. He hallado mi cuna.. me quedaría sentado a su bar, en su hostelería, en un sillón en el balcón, conversando con Becquer. Soy invisibleo lo son los comensales que llegan y llegan, taciturnos, amodorrados, prenden un cigarrillo, beben el mejor vino y se llena de tapas y de siesta la tarde que arde, afuera, que aquí dentro se amaina el viento y acondicionan el aire las alas de las golondrinas.

Allí, pegado a una esquina..bajo el balcón, bajo una Sevilla en Primavera de 1911, cuando nació mi madre, al sol alegre de los Grandes Festejos de la Semana Santa del 1914, las Ferias... y ante un altar, y muchas estatuas negras ...y Becquer, que sigue mirando la escena, parece inquieto, huraño, con su mirada de reojo, profunda, su chivera bien trazada, la capa terciada, y las vinajeras y la cava en bote y el marco de azulejos esquineado y, ¡la Gitana Triana, y Becquer de nuevo, y un lotero intruso, ciego, salido de la nada -- deja un billete, pide un euro y se marcha y me deja rico con el 54950, y, mientras cobro, Yo, igual que el Bardo, con mi capa de sueños recogida al hombro, escribo, escribo y me hago amigo de PACO ARCAS, el dueño, el becqueriano de pompa, mi nuevo y ya caro amigo de Triana:

Entre tapas, "que no se duerman de frío" recomienda Paco, y cerveza que no para de correr, un Becquer que sigue mirando sin cambiar de pose...y un bote de Rioja y la Hermandad del Cachorro de Triana y Don Juan de Toro, un poeta que por allí pasó, en otro siglo, que escribe versos todavía y los graba en azulejos y los pega a las paredes de la fonda de Paco, para que yo los publique aquí un día, con " estilo, garbo y solera, en la forma y la manera de interpretar un gran arte que no se da en cualquier parte y si, al Jerez de la frontera"-- tal como lo dijera Machado, "que de Cadiz, salada claridad, Granada, agua oculta que llora, Romana y Mora, Córdoba callada, Málaga cantaora, Almena dorada, plateada Jaen, Huelva, la orilla de las tres caravelas, ...y Sevilla.



Me observa la Macarena en su esplendor dorado flotando sobre un mar de azulejos --- Ahora puedo irme porque he llegado, que al irme me quedo dormitando bajo el balcón de las Golondrinas...en un rincón que agita al viento su azahar... (Triana, Mayo 28, 2002. 3:30 pm. ) -- Despierta Sevilla....Becquer sigue allí, desconfiando de los bohemios como si no lo hubiese sido... en ese silencio que deja oir a los fantasmas. esa la siesta sevillana de bares callados pero repletos de gargantas sedientas, y Paco hablando en grande de nacionalidad y de fueros, de "qué carajo hacemos imponiendo leyes de inmigración a colombianos y marroquíes y qué se yo cuantos más que van a hacer lo que nosotros no queremos hacer ni por la p...mierda...nosotros, regionales pendejos...que no soy catalán, ni etarra, ni nada....que desde Isabel perdimos la identidad y de los cuatro reinos ni uno queda..." y termina diciendo: "Esta es tu casa, amigo colombiano...Vuelve, Vuelve...Suerte eh? // Amigo Paco, qué se yo de esas cosas...solo se que volveré si es que puedo irme de aquí, salir al mundo, coger el autobús...la resolana no de sol sino de llamas que lo consuman todo, esta hora, esto tan bueno, esto de mi infancia tan lejano, que no sabía que estaba aquí, en una calle de Triana.//

Alli yace este paso mío. Entre lo viejo y lo nuevo de Sevilla, entre platerías y birsuterías, y nuestro padre Jesús de las Penas en el Excelentísimo Ayuntamiento de Sevilla, en la Alcaldía de Triana, al buen cuidado del Sr. Sargento y Galindo Reyes, bajo las columnas de San Jacinto, saboreando gambas a la plancha en presencia de Doña Consuelo Gastalvez López, dama de Altozano. Este paso mío por Triana, del que nunca se dirá en su memoria nada parecido a lo dicho en memoria de Don Fco. de Ariño " Quien en este lugar de Altozano, frente al Castillo de la Inquisición, escribió sus "Sucesos" primeros anales de Triana que recogen curiosos hechos y casos de la Vida cotidiana del arrabal de fin de siglo XVI y principios del XVII. Casa No. 4, Real Maestranza de Caballería de Sevilla, esquina del puente de Isabel II, a la vista de las torres de la Plata y el Oro, a donde según mis amigos taxistas, llegaban y por ello se llaman así, las riquezas de la joven América para gloria y brillo de los Reinos// Creyéndo ser Alcazar, el Restaurante Ma. Angeles se yergue sobre el Gran Río, yel Pilón del Puente amenaza con su estampa de hornos y encapuchados jesuítas y que no se diga que la farmacia de Aurelio Murillo no tiene alcances de Minarete y la de Muñoz Camero, de catedral. --

Proxima Edición. Diario de Sevilla. Leyendo Poemas Bajo las Murallas - Amanecer en la Capilla de los Reyes, San Justa, Atocha, Madrid y el Encuentro de Dos Mundos.

Ave Viajera- Aires de Andalucia